Juventud de amor

Estamos en el mes de la juventud, un mes que la iglesia católica nos invita a formar
parte de ella siendo nosotros mismos. Nos invitan a conocernos, a conocer toda la obra
de Dios y a conocer amigos leales; formar parte de una comunidad llena de amor. Es
todo un movimiento de amor, nace de nuestro amado San Juan Pablo II, quien tenía
toda su esperanza en nosotros los jóvenes, ya que él creía profundamente que en la
juventud es la etapa en donde forjamos nuestro proyecto de vida, y sinceramente no
creo que se equivocara.

“Ustedes queridos jóvenes, no son el futuro sino el ahora de Dios”

Juan Pablo II

En la adolescencia muchas veces no nos tenemos esperanza, porque no conocemos nuestro camino, no entendemos nuestros sentimientos, ni entendemos por qué hacemos lo que hacemos, pero realmente está bien tener nuestras dudas sobre nosotros mismo, nos obliga a conocernos. Conocernos nos hace conscientes de estar en constante mejora, y para esto no hay nada mejor que crecer en la fe, formarnos en un camino a seguir que es Jesús, no nos perdemos en ese camino.

“La juventud no está muerta cuando está cercana al maestro”

Juan Pablo II

Cualquier etapa de nuestras vidas se nos presentará piedras en nuestro camino, que
nos puede hacer dudar de la fe, desviarnos de Cristo, pero siempre llegamos a un
punto que cuando volvemos la única explicación es el amor. Me he desviado de ese
camino varias veces, porque las dificultades me han hecho dudar de mi fe y creencias,
hasta que, en mi consagración al Inmaculado Corazón de María, el padre Ramón de
los Heraldos del Evangelio, nos dijo que, si teníamos cada vez más dificultades para
lograr algo en nuestro camino, lo estamos haciendo bien, porque cada vez que
estamos más cerca de Jesús, ya que el maligno nos presentará dificultades para que
dudemos de nuestra fe.

“No tengan miedo, abran de par en par las puertas a Cristo”

Juan Pablo II

De adolescente tuve varias caídas en cuanto a mi fe, dudaba mucho, hasta que un día
el orientador del colegio en donde estudié me dijo que las caídas eran parte de nuestro
crecimiento, que mientras más creciera sería “más alta” por lo que la caída sería cada
vez más dolorosa. Suena duro, pero cierto, cada vez que me acerco más a Dios o a mi madre amada María, las batallas contra mi empiezan, porque es como un ciclo de bombardeo, en donde sin dudar estoy lista para luchar en lo que creo.

“La fe nos enseña que el hombre es imagen y semejanza de Dios”

Juan Pablo II

De jóvenes nos cuesta tener paciencia al tiempo de Dios y queremos adelantarnos
etapas. Hacemos lo posible para adelantarlas, hasta que nos llevamos con la sorpresa de que no era para nosotros. Por ejemplo, es muy real; a mis catorce años quería tener novio, y pues “me di la oportunidad”, sufrí humillaciones, engaños y desilusiones por
tener un novio en mi etapa tan inmadura y vacía de amor.

“Amar no es sólo un sentimiento; es un acto de voluntad que consiste en preferir de manera constante el bien del otro al bien propio”

Juan Pablo II

Me prometí a mi misma y a Dios, que no buscaría novio. Años después de esa tragedia
entendí que quería un compañero, solo uno, toda mi vida compartir con esa persona
que me amara y respetara, y así fue. A mis dieciséis años, después de muchas
oraciones, llegó mi ahora prometido, quien me ama de una manera tan pura y sincera
que simplemente me confirma que el tiempo de Dios es perfecto.

“Deja todo en las manos de Dios, verás las manos de Dios en Todo”

Juan Pablo II

No les mentiré, mi relación empezó en medio de mi adolescencia, por lo que mis
dolencias estaban muy presentes, pero también mi madurez estaba creciendo. El
hecho de preguntarme si estaba lista para esta etapa, si quería servirle a Dios con este
compañero, si me daba la oportunidad de crear un espacio para conocernos y darnos
el tiempo para decidir si era para nosotros ser próximamente, Marido y Mujer. Porque
de esto se trata el noviazgo, conocernos tan bien que decidamos amar para siempre a
la misma persona a pesar de nuestras partes malas, partes que también por amor y
bienestar pueden mejorar.

“La peor prisión es un corazón cerrado”

Juan Pablo II

“El amor me lo ha explicado todo, el amor me lo ha resuelto todo, por eso admiro
el amor donde quiera que se encuentre”

Juan Pablo II

Amemos sin arrepentimiento, este amor del que hablaba San Juan Pablo II claramente era del amor celestial, pero nos da aliento para ser semejantes a este amor. Para que él lo entendiera cuenta que, estaba empezando a madurar su fe en Dios, por lo que nos invita a vivir en el amor de Dios, entender que todo ha sido explicado con y por amor.

Con amor, Dayana Alfaro

Hablando de Amor: Nuestra Aventura en la Comunicación de Pareja

La comunicación en general es demasiado fundamental como seres humanos, nos ayuda a fortalecer nuestras relaciones, nos ayuda a tener un mejor entendimiento de las situaciones, nos impulsa a la creación de vínculos seguros y constantes. Como en todos mis blogs, les estaré abriendo mi corazón y contándoles experiencias personales y el tema de este…

¿Cómo volver a creer en el amor?

Si ustedes entraron a este blog, es porque: O les han roto el corazón  O piensan que nunca van a encontrar a esa persona perfecta  O sienten que el amor no es para ustedes  O están cansados de sufrir en este tema Si una o más opciones les resonó, están en el blog correcto, porque…

¡No todo es gris!: mi dolor responde a Su Verdad

La vida. A veces, la vida se nos pone tan cuesta arriba que no logramos identificarnos a nosotros mismos… ¡Nos perdemos! Y con ello, perdemos todo el sentido de nuestra existencia, perdemos el propósito de ser cristianos. Y es que no importa cuál sea el detonante de la tristeza, la soledad, el miedo o la…

Deja un comentario

Deja un comentario